Me pidieron reflexionar sobre la nueva presidencia en EEUU y el tema de los aranceles, es un editorial de la Razón y esto es lo que salió:
Los Aranceles de Trump, una vieja música con distinta letra
En el primer mandato de Trump, la idea original en su campaña era que las empresas, sobre todo las grandes tecnológicas, volvieran a producir en EEUU, la realidad mostró a Trump que los costes inflacionarios de tal medida serían completamente imposibles de sobrellevar y, hacia la mitad de su primer mandato, cambió el rumbo hacia la imposición de aranceles selectivos a algunos productos, en España el ejemplo arquetípico fue el aceite de oliva.
En este Trump 2.0, el presidente estadounidense ha retomado el tema donde lo dejó y lo ha perfeccionado, los aranceles están siendo el arma para conseguir presionar a aquellos países que no dan a EEUU lo que Trump considera que se merece.
Ha comenzado presionando a sus socios norteamericanos, Canadá y México por su supuesta colaboración en las crisis del fentanilo y migratoria, aunque estos dos países han dado parcial respuesta a Trump consiguiendo demorar un mes la aplicación de los aranceles del 25%. Estos aranceles buscan una nueva relación entre los 3 grandes países que, en su día, firmaron uno de los acuerdos comerciales más importantes del mundo y que, ahora, es papel mojado. El objetivo último es reequilibrar la balanza comercial sobre todo con México y poner en el foco el problema de la inmigración y el tráfico de drogas desde México, este país ya ha anunciado el despliegue del ejército de México para intentar paliar estos problemas lo que supone un gran triunfo político y mediático para Trump
El otro gran país afectado por las medidas es China, si alguien creía que la pausa en la presión a Tik Tok auguraba unas mejores relaciones comerciales… claramente se equivocaba, Trump impone un 10% de aranceles a diversos productos chinos y el gigante asiático responde con aranceles del 15% a determinados productos estadounidenses y una investigación a Google, claro si Tik Tok hace un uso “discutible” sobre la información de sus clientes, tampoco es que la multinacional americana se quede atrás. Trump sabe que es casi imposible igualar la balanza comercial con China, pero también sabe que el menor acceso a la tecnología de EEUU hará más lentos los progresos chinos y disminuirá su influencia en zonas como África o América Latina
Y ahora qué… pues fácil queda Europa, la U.E. sabe que más pronto que tarde Trump volverá por sus fueros, seguramente serán los productos agrarios tan subsidiados por la Unión los primeros afectados, pero seguramente le seguirán otros productos que permitan a EEUU consolidar el liderazgo en determinados sectores.
¿Quién gana con todo esto? Pues a medio y largo plazo creo que Trump puede conseguir bastantes de sus objetivos, no hay más que ver como México y Dinamarca p.e. han cedido a sus presiones
¿Quién pierde? Los inversores bursátiles, los consumidores, pero sobre todo el multilateralismo